Lo prometido es deuda, por fín, después de enseñaros
el cabecero, ahí tenéis la casa de Ana.








Creo que mucho del encanto que tiene son las ventanas de madera y las contraventanas, que son geniales apra no tener que poner cortinas q ocupan mucho, comen el espacio y se ensucian bastante.


La cocina integrada en el salón no es lo ideal, pero lo prefiero a la cama integrada en el salón.

Además, con un cambio de tipo de suelo, lo delimitas un poco.

La mesa me gusta muchísimo, es de hierro forjado, pesa poquísimo!

